01 diciembre 2006

Islas y paraísos





“¿Qué significa esta guerra en el corazón de la naturaleza?
¿Por qué la naturaleza compite contra sí misma, como la tierra hace con el mar?
¿Hay alguna fuerza vengadora en la naturaleza, o no sólo una, si no dos?

(…)

Recuerdo a mi madre cuando estaba a punto de morir. Había encogido y su piel se había vuelto gris. Le pregunté si tenía miedo, y me dijo “no” con la cabeza. Me dio miedo la forma en que llegó su muerte. No vi belleza ni esperanza cuando ella se reunió con Dios. La gente suele hablar de la inmortalidad, pero yo no la vi.
Me preguntaba cómo sería mi muerte, qué se debe sentir al comprender que ése será tu último aliento. Espero saber afrontarlo del mismo modo que ella, con la misma serenidad, porque ése es el secreto, ahí se encuentra la inmortalidad.

(…)

Sé que soportaré cualquier castigo, soy más hombre que usted.
En este mundo, un hombre, en sí, no es nada, y no hay más mundos, sólo éste…
Se equivoca, Primero, yo he visto otro mundo, aunque a veces creo que lo imaginé.

(…)

¿Quién eres tú que adoptas tan diferentes formas?
De tu muerte nadie escapa. Pero también eres la fuente de todo lo que ha de nacer.
Eres gloria… misericordia… paz… verdad…
Aportas calma al espíritu… comprensión… valor… y colmas los corazones.

(…)

Tal vez los hombres posean una misma alma de la que formamos parte.
Todos los rostros son el mismo hombre, un único ser…
Todo el mundo busca su salvación por sí mismo, como un ascua, separada de la hoguera…

(…)

Esta terrible crueldad, ¿de dónde sale? ¿Cómo ha arraigado en el mundo? ¿De qué semilla, de qué raíz ha brotado?
¿Y de quién es obra?
¿Quién nos mata?
Nos arrebata la vida y la luz. Se burla de nosotros mostrándonos lo que podríamos haber conocido.

¿Acaso nuestra destrucción beneficia a la tierra?
¿Ayuda a que crezca la hierba o a que luzca el sol?
También en ti hay esta oscuridad, has vivido esta negra noche.

(…)

Todo es mentira. Todo lo que sentimos, lo que vemos. ¡Cuántas mentiras escupen! Cambian constantemente uno detrás de otro. Esto es un ataúd, un ataúd móvil. Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre es encontrar algo que sea suyo, crear una isla para él sólo.

Si no llego a conocerte en esta vida, déjame sentir tu presencia. Una mirada de tus ojos y mi vida será tuya…

(…)

¿Todavía crees que hay algo bueno en la gente, verdad? ¿Cómo lo consigues? Para mí eres un mago.
Aún veo un destello en su interior.

(…)

Un hombre contempla un ave moribunda y piensa que sólo existe el dolor, que la muerte tiene la última palabra, y se ríe de ella. Otro hombre ve la misma ave y siente la gloria, le recorre una sensación de bienestar.

(…)

¿Dónde está ahora tu desvelo?

(…)

Bueno, eso nunca lo sabremos. Nuestro mundo se hace pedazos más rápido de lo que podíamos imaginar, y la gente en tu situación se limita a cerrar los ojos para que nada les afecte, sólo piensan en ellos. Tal vez sea tu mejor amigo, y aún no lo sabes.
Ése te odia a muerte.
No, no creo que me odie, porque yo no le odio…

(…)

¿Por qué iba a tener miedo a la muerte? Te pertenezco a ti. Si caigo yo primero, te esperaré allí, al otro lado de las oscuras aguas. Te necesito ahora.

(…)

¿Dónde estuvimos juntos? ¿Quién eres tú que estuviste a mi lado? ¿Quién caminó conmigo? El hermano, el amigo.

La oscuridad tras la luz, el conflicto tras el amor, son el producto de una sola mente o las facciones de un mismo rostro…

¡Oh, alma mía, déjame entrar en ti! Mira a través de mis ojos, contempla las cosas que creaste…

Mira cómo brillan…"


(voz en off, fragmentos de los diálogos e imágenes de “La Delgada Línea Roja”, de Terrence Malick)

6 Comments:

Blogger Juan Carlos said...

Bellísima película. Injustamente opacada en la entrega de los premios Oscar, en su año, por cintas mucho menores, como "Rescatando al soldado Ryan", de Steven Spielberg (que sólo vale la pena por la secuencia inicial), o como "La vida es bella" (el gran chantajazo sentimental de Roberto Benignini, que se ha ido desinflando con el paso de los años) e incluso mejor que la ganadora "Shakespeare enamorado", de John Madden (que no pasa de ser una entretenido comedia romántica de época). Quizá la única competencia digna era "Elizabeth" (con su inteligente juego de intrigas palaciegas). Pero bueno, ya sabemos como se las gasta "Oscar" (nunca perdonaré el robo de este año). Pero bueno, "La delgada línea roja" habla del hombre y de la sinrazón de la guerra, contrastándolos con la belleza enmudecida y quieta de la naturaleza. Un poema fílmico como pocas veces se ha logrado.

02 diciembre, 2006 07:07  
Blogger Max said...

Que tremendas palabras o pensamientos, o sentimientos, que se yo... para una situación aniquiladora. Y que belleza de música para acompañarlas, como siempre Jorge. Gracias una vez más.

02 diciembre, 2006 12:58  
Anonymous Anónimo said...

Una pasada de película, extremecedora.
La verdad, como un golpe en los morros.

03 diciembre, 2006 19:20  
Anonymous Anónimo said...

La sinrazón de la guerra, tremenda película que te marca.

12 diciembre, 2006 16:27  
Anonymous Anónimo said...

¿Como puede una película bélica ser terriblemente bella? ¿Ser intemporal? ¿Golpear la sensibilidad de esa manera?
Esos soliloquios me marcaron profundamente. Y Google sólo me trajo hasta aquí.
Como curiosidad diré que Sean Penn estaba dispuesto a trabajar gratis a las órdenes de Terrence Malick para figurar en esta película.

Un saludo.

22 febrero, 2007 00:12  
Anonymous Anónimo said...

Excelente película y excelente recopilación de algunas de las mejores frases de la película.

Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Juan Carlos, y también con lo que dice "el último abencerraje". (A mí también me ha conducido google hasta aquí, por cierto.)

Tan sólo una pequeña corrección: donde dice "¿Dónde está ahora tu desvelo?", en realidad debería decir "¿Dónde está ahora tu *destello*?".

Un saludo.

20 octubre, 2008 19:43  

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